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Montaña Palentina y Las Loras

Recorrido: Cañón de la Horadada.
Distancia: 4 kilómetros (excluido el retorno).
Fechas recomendadas de visita: todo el año.
Descripción del recorrido: De la localidad de Valoria de Aguilar surge un camino que toma dirección sur para conducirnos hacia el castro celta de Monte Cildá, cuyas ruinas alcanzaremos tras recorrer unos tres kilómetros de cómoda ascensión. En este punto, desde donde se divisan las sugestivas siluetas que recortan contra el cielo las atormentadas formaciones rocosas de Las Tuerces, rectificaremos la dirección de marcha, orientándola a poniente, para alcanzar inmediatamente espectaculares balcones sobre el cañón fluvial de La Horadada.
Debe advertirse que la época de reproducción de las especies rupícolas allí asentadas -que cobra especial precariedad entre los meses de marzo a junio- impone la exigencia de prudencia máxima, debiendo eludirse toda tentación de aproximarse a los cortados, lo que acarreará riesgo de molestias a las aves reproductoras. Fuera de esta época crítica, la contemplación de las evoluciones aéreas de las aves asentadas en el cañón nos deparará importantes satisfacciones. Podremos descubrir el carrusel aéreo de los interesantes vencejos reales que, con el crepúsculo vespertino, se entregan a frenéticas maniobras sobre la tajadura fluvial. Prudentemente guarecidos junto a algún elemento vegetal que pueda servir de parapeto, no tardaremos en descubrir algún ejemplar de chova piquirroja, que preludia su llegada con inconfundible reclamo. Las siluetas del halcón peregrino y de su pariente menor el cernícalo vulgar se harán patentes en forma de cruces volantes que atraviesan el espacio aéreo velozmente -en el caso del halcón- o se ciernen en el cielo en busca de alguna presa sobre la que abalanzarse -en el caso del cernícalo-. El terno pío del alimoche facilita la detección en épocas estivales del necrófago, que acostumbra a prospectar desde el aire todos los vericuetos del abrupto entorno. No resulta inusual el descubrimiento de la silueta del águila real en las inmediaciones de la escarpa.
El cañón de la Horadada es, en definitiva, un magnífico reducto de aves rupícolas, que puede proporcionarnos muy interesantes avistamientos de un amplio elenco de especies aquerenciadas en este tipo de medios accidentados. Queremos insistir en la necesidad de comportarnos con exquisita prudencia, y eludir el acercamiento a los márgenes de los taludes rocosos en las épocas de actividad reproductora, para evitar molestias que puedan perjudicar gravemente la fase generativa de este delicado grupo de aves.

 
 
Cañón fluvial de la Horadada En La Horadada nidifican varias parejas de buitre leonado
 

Recorrido: Entorno del embalse de Aguilar.
Distancia: Recorrido libre.
Fechas recomendadas de visita: todo el año.
Descripción del recorrido: A lo largo de las sucesivas estaciones ornitológicas, este enclave brinda excelentes posibilidades de avistamiento de aves asociadas al medio acuático. Se propone iniciar el itinerario en torno al Embalse de Aguilar de la zona recreativa habilitada como camping que se sitúa en su extremo meridional, a pocos kilómetros de la villa de la que toma nombre el embalse. Allí se puede, como incentivo añadido, contemplar un nutrido grupo de aves forestales asentadas en los pinares que en aquel punto rodean la vasta masa acuática, entre las que puede destacarse al diminuto reyezuelo sencillo o el vistoso piquituerto. En época reproductora, y no todos los años, puede detectarse la presencia de alguna pareja de gaviotas patiamarillas que han colonizado los tranquilos islotes del embalse como cuartel de cría, así como otras especies más regulares como es el caso del ánade friso, chorlitejo chico o somormujo lavanco. Durante el invierno es posible avistar un amplísimo elenco de anátidas, desde el ánsar común hasta la pequeña cerceta común. No es infrecuente la sorpresa que permite, cada invernada, avistar alguna especie de presencia accidental, como por ejemplo la serreta mediana, el porrón bastardo o el porrón osculado. En las pequeñas playas del perímetro lagunar se dan cita diversas especies de aves limícolas, principalmente durante los pasos pre y postnupcial. Los espacios abiertos del entorno nos brindarán, con toda probabilidad posibilidades de avistar el llamativo terno plateado del macho de aguilucho cenizo o la veloz silueta de vuelo del halcón peregrino, que instala su nido en algunos roquedos de las cercanías.
En el entorno del embalse se pueden encontrar tres rutas ornitológicas con paneles interpretativos, todas ellas circulares, que nos permitirán adentrarnos en los tres principales tipos de hábitat que rodean el embalse:
     • Pinar de Monterroyal. Tiene su inicio en el camping situado al sur del embalse.
       Hábitat: Pinar de repoblación de pino silvestre (Pinus sylvestris) y pino laricio (Pinus nigra).
       Longitud: 3.200 metros.
       Mejor época del año: Cualquier época del año.
       Especies de aves más fáciles de ver: carbonero garrapinos, reyezuelo listado, pinzón común.
       Especies de aves más interesantes: piquituerto, azor, reyezuelo sencillo.
     • Páramo de Peña Cutral. El recorrido comienza a unos dos kilómetros de Barrio de Santa María en dirección Salinas de
       Pisuerga, en un camino a mano derecha de la carretera.
       Hábitat: Páramo calizo de vegetación herbácea y arbustiva.
       Longitud: 3.500 metros.
       Mejor época del año: De abril a octubre.
       Especies de aves más fáciles de ver: cernícalo común, perdiz roja, alondra común, collalba gris.
       Especies de aves más interesantes: aguilucho cenizo, alcaraván, bisbita campestre, curruca tomillera.
     • Robledal del Vallejo de las Rozas. Recorrido forestal que comienza a unos 1.500 metros de la carretera que va al sur
       del embalse, desde Salinas de Pisuerga a Barrio de Santa María. La pista de inicio se deja a mano izquierda.
       Hábitat: Robledal de roble melojo o rebollo (Quercus pyrenaica).
       Longitud: 3.000 metros.
       Mejor época del año: Cualquier época del año.
       Especies de aves más fáciles de ver: milano negro, ratonero común, pico picapinos, petirrojo, agateador común.
       Especies de aves más interesantes: camachuelo común, escribano cerillo, trepador azul.

Panorámica del embalse de Aguilar,al fondo el pico Curavacas El embalse de Aguilar es un excelente lugar para la observación de patos buceadores, como el porrón común

 

Recorrido: Entorno del Parador Nacional de Fuentes Carrionas.
Distancia: Recorrido libre.
Fechas recomendadas de visita: de marzo a julio.
Descripción del recorrido: El punto de partida se sitúa en las inmediaciones de Cervera de Pisuerga, desde donde parte la carretera que asciende hasta el Parador Nacional. Desde allí puede emprenderse un itinerario libre para la prospección de los robledales que se extienden por su entorno. El aliciente más significado de esta propuesta radica en que nos encontramos en una de las zonas de mayor densidad de población del escaso e interesantísimo pico mediano. Nuestro paseo nos pondrá, también, en disposición de localizar un completo elenco de aves forestales, como la estival águila calzada, ratonero común, pico picapinos, pito real, arrendajo, agateador común, bisbita arbóreo, trepador azul, carbonero palustre o camachuelo común, por citar, con simple carácter ejemplarizante, algunas de las especies más comunes en los robledales cuya prospección proponemos.

 
Robledal de melojo en el entorno del Parador Bisbita arbóreo, especie estival común en los bordes de robledales
 

Recorrido: Senda del Oso en Cervera de Pisuerga.
Distancia: 6 kilómetros.
Fechas recomendadas de visita: todo el año.
Descripción del recorrido: La ruta se encuentra perfectamente señalizada. Parte del extremo septentrional de la capital de la Pernía, junto al puente sobre el río Pisuerga. Nos conduce hacia las llamativas Peñas Negras que se recortan contra el horizonte celeste en dirección mediodía. Tras asomarnos al embalse de Requejada, en una singular panorámica, cerramos el recorrido circular a través de la localidad de Arbejal. Constituye un excelente lugar para la detección de un amplio catálogo de aves de campiña prototípicas de esta franja geográfica -alcaudón dorsirrojo, tarabilla norteña, curruca mosquitera, curruca zarcera, etc.- al que se suman algunas interesantes aportaciones de rapaces que nidifican en las inmediaciones, como el llamativo alimoche.

Acentor común, una de las especies más habituales en las zonas de matorral Bosques caducifolios durante el otoño

 

Recorrido: De Vañes al Roblón de Estalaya.
Distancia: 1,5 kilómetros (solamente ida).
Fechas recomendadas de visita: todo el año.
Descripción del recorrido: Partimos de la pequeña localidad de Vañes, situada en el margen oriental del embalse de Requejada. Situados a espaldas de la ermita tomamos dirección nordeste para alcanzar, tras superar un pequeño arroyo y doscientos cincuenta metros de pastizal, un camino por el que continuaremos, a mano izquierda, para ascender hasta el emblemático Roblón de Estalaya. La vieja y arruinada fagácea cubre con decoro su etapa de vejez protegida por un vallado de madera. Este recorrido -además del paisajístico- nos reporta el interés de la posibilidad de prospectar un conjunto forestal dominado por el robledal -con algunas pinceladas de hayedo-, muy característico de las umbrías laderas de la Montaña Palentina. Pueden detectarse ejemplares de diversas especies de piciformes, rapaces forestales y, entre los paseriformes, una nutrida representación de páridos y fringílidos.

"El Roblón", magnífico ejemplar de roble albar que encontraremos en esta ruta Petirrojo, especie abundante en los bosques caducifólios cantábricos

 

Recorrido: De Polentinos a la Abadía de Lebanza.
Distancia: 4 kilómetros (solamente ida).
Fechas recomendadas de visita: de marzo a agosto.
Descripción del recorrido: Del extremo opuesto al de ingreso en la localidad de Polentinos, a través de la única carretera de acceso, surge una amplia pista -muy embarrada habitualmente en su tramo inicial- por la que pondremos rumbo noroeste hasta encaramarnos en un alto en el que confluyen varias pistas, junto a un muy visible abrevadero de ganado seguimos a nuestra derecha para recuperar, tras un breve trecho del camino, la dirección inicial. No se trata tanto de alcanzar el destino propuesto como de disfrutar de un fantástico paisaje de montaña que brinda excelentes posibilidades de avistamiento de aves. Las amplias extensiones de pastizal se inundan de color con la floración primaveral del matorral. Además de las aves típicas de la campiña -tarabilla norteña, alcaudón dorsirrojo, escribano cerillo, collalba gris, etc.- dispondremos igualmente de opciones para avistar diversas currucas y fringílidos. La proximidad de algunas masas boscosas que concitan la querencia del águila culebrera hará que su silueta se ponga de manifiesto en la dirección que señala la inconfundible silueta del pico Curavacas. Se trata de un recorrido que combina el placer de caminar cómodamente por un espacio de inigualable belleza con la posibilidad de irrupción permanente de un muy variado conjunto de aves propias de la campiña.

Bosque de hayas durante el invierno El bisbita alpino nidifica en la Montaña Palentina en los pastizales y zonas abiertas por encima de la línea del bosque

 

Recorrido: De Cardaño de Arriba al lago Lomas.
Distancia: 7,5 kilómetros (solamente ida).
Fechas recomendadas de visita: de mayo a agosto.
Descripción del recorrido: Se trata de un recorrido muy exigente, que comporta un notable esfuerzo para completar un ascenso en el que salvaremos un desnivel de algo más de seiscientos metros. Parece innecesario justificar que el acercamiento a la avifauna de las cumbres requiere un esfuerzo añadido, si bien comporta el aliciente de las recompensas paisajísticas. Sobre el lago Lomas se elevan las Agujas de Cardaño, singular formación compuesta por una hilada de torreones rocosos apuntados. Es este lugar de reproducción de aves tan interesantes como la chova piquigualda o el treparriscos. El acentor alpino y el gorrión alpino, cuya reproducción se ha constatado en el vecino macizo del Espigüete, pueden hacer notar su presencia, al igual que el águila real, cuya silueta de vuelo es nota común en este itinerario. El piso subalpino señala la franja de querencia de especies también montañeras, como el roquero rojo o la collalba gris. Algunas especies, más ubicuas, como el acentor común y el colirrojo tizón llegan a instalarse ocasionalmente por encima de los dos millares de metros de altitud. Una buena oferta para la aproximación a las aves de la alta montaña.

La presencia de las chovas piquirrojas está garantizada en un paseo por las Agujas de Cardaño La Montaña Palentina acoge interesantes y endémicas comunidades de plantas alpinas

 

Recorrido: De la presa de Compuerto a Valcobero.
Distancia: 4 kilómetros (solamente ida).
Fechas recomendadas de visita: de abril a noviembre.
Descripción del recorrido: Para nuestra visita al extremo oriental de la Montaña Palentina hemos intentado diseñar una ruta que combine diferentes tipos de hábitats con peculiaridades diferenciadas, para posibilitar el avistamiento de un catálogo amplio de especies de aves. Hacemos partir el itinerario del túnel que se sitúa sobre la presa del embalse de Requejada, al que se accede a través de un ramal de carretera que parte de la Colonia Virgen del Brezo en las inmediaciones de Velilla del Río Carrión. Existe allí un lugar para un cómodo estacionamiento del vehículo. Avanzada la primavera, nuestro primer avistamiento ornitológico será, con toda probabilidad, un escandaloso grupo de vencejos comunes y aviones roqueros, que asientan su nido en las oquedades del ruinoso e inacabado edificio que flanquea el túnel por donde atacaremos la ruta en busca de la localidad de Valcobero. Durante el primer tramo del itinerario el camino discurre bajo bosque caducifolio de tipología atlántica, lo que nos permitirá avistar algunos exponentes de la avifauna forestal. La ruta flanquea uno de los brazos de agua que tributan sobre el embalse, por lo que resulta también posible el avistamiento de especies asociadas a este medio, como por ejemplo las lavanderas blanca o cascadeña. El resto del camino nos conduce por una campiña variada, en la que se alternan retazos de bosquete con praderíos y zonas ribereñas. El catálogo de paseriformes que pueden ir apareciendo ante nuestros prismáticos es muy notable. Cuando lleguemos a la vieja y casi deshabitada localidad de Valcobero –Valcovero, en algunos mapas- llamarán nuestra atención algunos letreros que nos advierten: "Está Vd. en Valcobero. Respete y será respetado". Esta peculiar llamada de atención cobrará sentido cuando constatemos que hemos alcanzado uno de esos escasos rincones donde aun se disfruta de la milenaria paz de las montañas.

La tarabilla norteña es una especie estival, común en los bordes de bosques, pastizales y matorral Pinares de repoblación